Una cookie o galleta informática es un pequeño archivo de información que se guarda en su navegador cada vez que visita nuestra página web.
La utilidad de las cookies es guardar el historial de su actividad en nuestra página web, de manera que, cuando la visite nuevamente, ésta pueda identificarle y configurar el contenido de la misma en base a sus hábitos de navegación, identidad y preferencias.
Las cookies pueden ser aceptadas, rechazadas, bloqueadas y borradas, según desee. Ello podrá hacerlo mediante las opciones disponibles en la presente ventana o a través de la configuración de su navegador, según el caso.
En caso de que rechace las cookies no podremos asegurarle el correcto funcionamiento de las distintas funcionalidades de nuestra página web.
Más información en el apartado “POLÍTICA DE COOKIES” de nuestra página web.

  

SF SALUD SEGUROS

CONTACTO
91 448 02 08






BLOG DE CONSEJOS Y SALUD




Sobre las vacunas (y los movimientos en su contra)


 
 


 
 

La vacunación es una forma sencilla e inocua de poner en marcha las defensas naturales del organismo frente a una determinada enfermedad. Una vacuna contiene el microorganismo causante de una enfermedad, muerto o muy debilitado, que al inocularse es reconocido por el sistema inmunológico como un agente infeccioso. Este reacciona generando anticuerpos y adquiriendo memoria inmunitaria que permitirá reconocer el microorganismo y eliminarlo evitando futuras infecciones.


Las vacunas son uno de los grandes avances en la historia de la humanidad. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año evitan entre dos y tres millones de muertes y permiten aplicar otras medidas que salvan vidas. No obstante, en la actualidad sigue existiendo un movimiento antivacunas, que se vio impulsado hace más de 20 años por la publicación fraudulenta de un estudio que asociaba la vacuna del sarampión con el autismo.


Este movimiento alega que las vacunas pueden sobrecargar el sistema inmunitario del niño, que la protección natural es mejor a la inducida por una vacuna, que contienen sustancias peligrosas como el aluminio y el mercurio o que son las responsables del aumento de alergias, asma o enfermedades autoinmunes.


La exposición a antígenos ambientales es mucho mayor a los presentes en las vacunas y permite desarrollar la inmunidad natural a algunos patógenos, pero las enfermedades prevenibles solamente mediante vacunación, como el tétanos, la meningitis, la poliomielitis o el sarampión, pueden ser altamente discapacitantes e incluso mortales.


Como cualquier medicamento, las vacunas pueden producir efectos secundarios, que suelen ser muy leves y temporales, y raramente graves. Además, la concentración de componentes como el aluminio o el mercurio son mucho menores a las que se pueden respirar o ingerir un día normal. La asociación de las vacunas con el desarrollo de enfermedades como el autismo han sido ampliamente desmentidas y rebatidas y no hay ningún estudio a gran escala que demuestre que aumentan el riesgo de alergias o enfermedades autoinmunes.

En la actualidad algunas de las enfermedades por las cuales se vacuna a la población son poco frecuentes, sin embargo, sus patógenos causantes siguen presentes. La vacunación permite evitar que uno mismo se contagie, pero además ayuda a crear una inmunidad colectiva que previene el contagio de las personas que no pueden vacunarse, como las inmunodeficientes o las alérgicas a algún componente.


En un mundo globalizado como el actual las enfermedades pueden atravesar fronteras fácilmente y por lo tanto es importante mantener el máximo número de personas de la población inmunizada para proteger a aquellas que son más vulnerables y no se pueden beneficiar de las vacunas.









Coronavirus Covid-19: Medidas a adoptar según la OMS


 
 


 
 

CORONAVIRUS - MEDIDAS A ADOPTAR SEGÚN LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD


 

1.- Lavarse las manos con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol, o con agua y jabón. Tocarse la cara después de tocar superficies contaminadas o personas enfermas es una de las formas de transmisión del virus. Lavarse las manos permite reducir ese riesgo.


2.- Limpie con frecuencia las superficies, por ejemplo, los bancos de la cocina y los escritorios de trabajo, usando un desinfectante.


3.- Infórmese sobre la COVID-19. Asegúrese de que la información procede de fuentes fiables: la agencia de salud pública local o nacional, el sitio web de la OMS o es un profesional sanitario local. Todo el mundo debería conocer los síntomas: en la mayoría de los casos empieza con fiebre y tos seca, no con rinorrea. La mayoría de las personas padecerán una enfermedad leve y se recuperarán sin necesidad de ningún cuidado especial.


4.- No viaje si tiene fiebre o tos, y si enferma durante el vuelo, informe inmediatamente a la tripulación. Al llegar a casa, póngase en contacto con un profesional sanitario y dígale dónde ha estado.


5.- Si tose o estornuda, hágalo en la manga de su ropa o use un pañuelo. Deseche el pañuelo inmediatamente en un cubo de basura cerrado y luego lávese las manos.


6.- Si tiene más de 60 años, o si tiene un problema de salud subyacente como una enfermedad cardiovascular, una afección respiratoria o diabetes, existe un riesgo mayor de que desarrolle una enfermedad grave. Es recomendable que adopte precauciones adicionales para evitar las aglomeraciones o los lugares en los que puedan tener contacto con personas enfermas.


7.- De manera general, si no se encuentra bien quédese en casa y llame a su médico o profesional sanitario local. Este le hará algunas preguntas acerca de cuáles son sus síntomas, donde ha estado y con quién ha tenido contacto.

De este modo se asegurará de que recibe el asesoramiento adecuado y de que se lo dirige al centro de salud correcto, y evitará infectar a otras personas.


8.- Si usted está enfermo debe quedarse en casa, comer y dormir separado de su familia, y utilizar utensilios y cubiertos distintos para comer.


9.- Si tiene dificultad para respirar, llame a su médico y busque atención médica inmediatamente.


10. Es normal y comprensible que sienta ansiedad, sobre todo si vive en uno de los países o comunidades que se han visto afectados. Infórmese sobre lo que puede hacer en su comunidad. Discuta el modo de garantizar la seguridad en su lugar de trabajo, escuela o lugar de culto.


 

Juntos, somos poderosos. La contención empieza con usted.









Teléfonos de asistencia para el Coronavirus Covid-19


 
 


 
 
En caso de necesitar información o asistencia relacionada con el Coronavirus Covid-19, debe llamar a los siguientes números facilitados por el Ministerio de Sanidad:

Andalucía 955 54 50 60
Aragón 061
Asturias 112
Cantabria 112 y 061
Castilla La Mancha 900 122 112
Castilla y León 900 222 000
Cataluña 061
Ceuta 900 720 692
C. Madrid 900 102 112
C. Valenciana 900 300 555
Extremadura Pulse aquí
Galicia 900 400 116
Islas Baleares 061
Canarias 900 11 20 61
La Rioja 941 29 83 33
Melilla  Pulse aquí 
Murcia 900 12 12 12
Navarra 948 29 02 90
País Vasco 900 20 30 50

Le recordamos que para situaciones urgentes, el número sigue siendo el 112.

Gracias.








¿Cómo afecta la contaminación del aire sobre nuestra salud?


 
 


 
 

Contaminación del aire y su impacto para la salud


Si entendemos la contaminación del aire como la inclusión de sustancias nocivas en el mismo, no hay duda de que en pleno siglo XXI podemos decir que tenemos el aire más contaminado desde que se tienen registros. Una contaminación que se debe principalmente a tres factores:


·1) Combustión de combustibles fósiles como el petróleo, el gas natural y el carbón.

·2) Combustión de biomasa.

·3) La acción animal.


A partir de aquí, y una vez se han realizado los estudios pertinentes, se ha llegado a la conclusión de que este estado del aire está provocando, en Europa, un total de 800.000 muertes anuales. Una cifra que si la extrapolamos a nivel mundial es mucho más alarmante situándose en unos preocupantes 8,8 millones de personas fallecidas. Unos datos que cuadruplican los de las muertes, por ejemplo, por el consumo del tabaco.


La OMS alerta a las grandes ciudades


No se trata de una alerta sin fundamento. La OMS, tal y como se puede ver aquí, advierte de los efectos nocivos, a corto y a largo plazo, que la contaminación del aire puede tener sobre las personas:


·    Aumenta de manera notable el riesgo de padecer enfermedades respiratorias. Esto hace que la esperanza de vida de estas personas se haya acortado en 2,2 años.

·    Perjudica a aquellas personas que padecen dolencias respiratorias leves como pueden ser los casos de alergias o asma.


Sin embargo, este no es el dato más alarmante que podemos tener. El hecho de que continuamente nacen niños y niñas dentro de este entorno hace que este tipo de patologías, sobre todo en las grandes ciudades, aparezcan a una edad más temprana.


No obstante, aunque no todas las previsiones son igual de halagüeñas, podemos decir que todavía hay solución. Una apuesta por las energías renovables y planes de concienciación en cuanto al reciclaje podrían ser medidas más que suficientes para paliar este problema.





<<   <    Página 4 de 31    >    >>








TELÉFONO DE INFORMACIÓN COMERCIAL: 91 448 02 08


TELÉFONO DE INFORMACIÓN COMERCIAL:
91 441 34 67






PRODUCTOS

Póliza SF Salud Total
Póliza Óptima Plus
Póliza Agil
Servicio de asesoramiento de seguros
SOLICITAR INFORMACIÓN POLIZA
Compara nuestras pólizas
CUADRO MÉDICO


INFORMACIÓN CORPORATIVA

Nuestros Servicios
Descubre quiénes somos
Mutua responsable
Donde estamos
Contacta con nosotros
Preguntas frecuentes



SF SALUD EN LAS REDES

SF Salud en Facebook
SF Salud en Twitter
SF Salud en Instagram
SF Salud en LinkedIn
Blog de Noticias y Promociones
Blog de Consejos y Salud
SF Salud con el Deporte







SF SALUD
Sociedad Filantrópica del Comercio Industria y Banca de Madrid‎ MPS
Calle Ríos Rosas, 41
28003 MADRID
NIF: V28264869. Registro Mercantil de Madrid, Tomo 825 del Libro de Sociedades, folio 103, hoja M16.641.

@2016 Desarrollado por Inforvel